La maldición de la Memory Card

La primera PlayStation fue una de las consolas que a muchos jugadores les marcó en su infancia y juventud. Sus gráficos 3D, sus videos prerenderizados, una enorme cantidad de videojuegos a elegir y muchas cosas más, hicieron que estuviese en lo más alto en un momento de la historia, pero hay algo que seguramente a varios jugadores les dejó una enorme cantidad de anécdotas, una pequeña tarjeta capaz de guardar todos los avances, la Memory Card.

 

 

Esta pequeña y apreciada memoria llevó a varias personas de momentos de alegría, ansiedad y tristeza, debido a que podía suceder varias cosas al momento de utilizarla. Una de las cosas que a la mayoría les sucedió es que no sabían para qué servía la Memory Card, en la generación pasada los cartuchos podían guardar el progreso de la partida a través de su memoria interna, todos estaban acostumbrados a esto, pero en la PlayStation si jugabas por más de 4 horas algún videojuego sin la Memory Card era tiempo perdido.

 

 

Una vez que descubres para qué era la Memory Card todo se convertía en un mundo de felicidad, ya que te permitía guardar tus avances de una forma fácil y sencilla, además de poder guardar varios videojuegos en ella, era realmente fascinante, pero no todos tuvieron una bonita experiencia con estas tarjetas, por alguna razón las partidas de un momento a otro se borraban, teniendo que empezar todos los juegos desde un principio.

 

 

Imagina por un momento que tienes más de 120 horas invertidas en un videojuego, estás cerca de completar el 100% de sus secretos, un día decides continuar con la partida, al prender el PlayStation, colocar el juego y darle a cargar te das cuenta de que no hay datos guardados, al irte al menú de la Memory Card todo se encuentra vacío, sin rastro de ningún juego, esto es algo que simplemente puede destruirte como jugador.

 

 

Esto se debe a varios factores, el principal de ellos era que al guardar la partida no se realizaba correctamente, guardando un archivo corrupto e irrecuperable, al acceder a dicho archivo el sistema por seguridad borraba todo el contenido para poder acceder a la memoria, causando que todos los juegos que se encontraban en ella desaparecieran, por tal motivo muchas personas guardaban 2 o 3 veces en el mismo bloque, algo que con el tiempo muchos gamers siguen haciendo (me incluyo).

 

 

Otro factor era las Memory Card no oficiales, en el mercado podías encontrar muchos tipos de Memory Card que no eran fabricadas por Sony, algunas parecían originales, pero eran imitaciones, estas por lo general tenían un alto riesgo de dañarse, ocasionando la pérdida total de todas las partidas guardadas, es por esta razón que se debía identificar si la memoria que estabas comprando era original o no.

 

 

Hubo fabricantes que lanzaron Memory Cards interesantes, con la capacidad de tener una enorme cantidad de bloques, pero estas tampoco se salvaban de la maldición. Algunas solo había que hacerles un pequeño mantenimiento por estar expuestas al polvo, simplemente se debía limpiar sus ranuras internas, con esto la PlayStation la volvía a detectar sin problemas.

 

 

La Memory Card fue para muchos una de las principales preocupaciones al momento de jugar en la PlayStation, a pesar de todas las cosas que podían suceder, nos entregó una experiencia en antaño imborrable en nuestro historial como jugadores, siempre la recordaremos como la tarjeta que nos permitía guardar nuestros juegos favoritos.

 

 

¿Qué anécdotas te sucedieron con la Memory Card? Me gustaría saber tu experiencia en la sección de comentarios