La función secreta de la Game Boy color que pocos conocen

La Game Boy Color fue una de las consolas portátiles que asombró a todos al momento de su lanzamiento en 1998, convirtiéndose en la primera portátil de la compañía Nintendo en tener color, pero con la particularidad de no poseer retroiluminación, ya que su pantalla era una LCD de la marca Sharp con una pequeña resolución de 160×144 pixeles.

 

 

Lo que realmente hizo famosa a la Game Boy Color, a parte de su peculiar pantalla, fue su retrocompatibilidad con su antecesora Game Boy, permitiendo trasladar todo el catálogo sin excepciones, además se podían apreciar una paleta de colores en cada uno de esos juegos, ya no se veían de forma monocromática.

 

 

Había 3 tipos de cartuchos los cuales te indicaban su funcionabilidad según su color, los cartuchos grises pertenecían a la Game Boy Clásica, los negros podían servir en la GB y la GBC, con la particularidad de que en la Game Boy Color tenían ciertas mejoras con respecto a la paleta de colores, y finalmente los transparentes que eran exclusivos para la GBC.

 

 

Con los cartuchos grises, se podía realizar una función que muy pocos conocen de la Game Boy Color, esta cambia de una manera radical la manera en que vemos los juegos de la GB clásica, vale acotar que este pequeño truco también funciona con la Game Boy Advance y Game Boy SP cuando le insertamos un cartucho gris de la GB.

 

 

Dicha función consistía en poder cambiar la paleta de colores de los cartuchos grises, por defecto la Game Boy Color seleccionaba una paleta de color predeterminada, pero con una combinación de botones podíamos cambiarla, de esta forma se visualizaba el videojuego con unos colores totalmente nuevos.

 

 

Para realizar esta función lo primero que debemos hacer es insertar el cartucho, prender la consola e inmediatamente apretar el botón A, dejarlo presionado y apretar cualquiera de las 4 direcciones del D-pad. Automáticamente veremos cómo cambia la paleta de color con la palabra “Game Boy”, esto indica que realizamos la combinación de botones correctamente.

 

 

Dependiendo de la dirección del D-pad y el Botón A o B podemos obtener resultados interesantes, uno de ellos es algo llamativo, se trata del modo “color inverso” que sale al presionar los botes B y derecha del D-Pad, transformando todos los fondos en negro y colocando las líneas que conforman los píxeles en color blanco.

 

 

También hay otras paletas como azul o naranja que le dan un toque diferente a algunos juegos, entre ellos los Pokémon Red o Blue, o el famoso Super Mario Land, solo es cuestión de probar los diferentes modos (12 disponibles) y ver cuál de ellos nos agrada más.

 

 

Es curioso ver cómo los desarrolladores de la Game Boy Color colocaron esta función en su consola para poder visualizar los juegos clásicos de una manera diferente, además, la transportaron a la siguiente generación de consolas portátiles. La considero algo “innovadora” en su tiempo, pero no muchos sabían de esta función y con el tiempo ha sido olvidada.

 

¿Sabías que la Game Boy Color podía hacer esto? Dime tu opinión en la sección de comentarios