Disipador de stock del CPU ¿Es funcional?

Los disipadores de CPU son una herramienta fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro computador, ya que se encarga de extraer el calor que genera el procesador con la ayuda de un Fan Cooler que constantemente está girando. Existen otros tipos de disipadores que son pasivos, torres o por refrigeración líquida, pero por lo general, al momento de comprar nuestro procesador en la mayoría de los casos vendrá con un disipador fabricado por la compañía que realiza los CPU.

¿Qué es un disipador de Stock?

El disipador de Stock es el sistema de enfriamiento básico que nos ofrecen los fabricantes de los procesadores para instalarlos al momento de ensamblar nuestro computador, con la finalidad de disipar el calor que generan los CPU. Actualmente existen dos empresas que realizan este tipo de trabajo de forma comercial, Intel y AMD.

 

 

La duda que presentan la mayoría de usuarios al momento de ensamblar un computador es si estos disipadores de stock realmente sirven o prolongarán la vida útil del procesador, para poder responder esta duda debemos evaluar por separado cada una de las marcas orientadas a las actuales generaciones de procesadores, de esta forma determinaremos si son funcionales.

 

 

Disipador de Stock Intel

 

 

Son muy conocidos debido a que su modelo no ha cambiado desde la aparición del socket 775 de Intel, solo que con el tiempo han reducido significativamente el grosor del disipador, sin embargo, su ventilador sigue siendo el mismo. Se puede encontrar en la mayoría de procesadores actuales como el Intel Celeron G5900, Intel Core i3-10100T o un Intel Core i5-10500K.

 

 

Sin embargo, hay que definir hasta qué rango puede ayudarnos el disipador de stock que viene incluido en esta línea de procesadores, para esto tenemos que tener presente que tipo de procesador estamos adquiriendo y para qué lo vamos a usar, por ejemplo, si compramos un Intel Celeron G5900 nos funcionará perfectamente con el disipador de stock, ya que trabaja con 2 nucleos a 3.0 Ghz y un TPD de 35W, por lo que no generará mucho calor y es un procesador muy limitado para ciertas tareas (Lo mismo podemos concluir de un Intel Core i3-10100T).

 

 

En el momento que estamos pisando la gama media de esta línea de procesadores estamos al borde de la funcionalidad de los disipadores de stock, es decir, con un Intel Core i5-10500K nuestras temperaturas se mantendrán en un promedio regular al momento de jugar o hacer trabajos pesados como renderizar un video, pero es recomendable cambiarlo por un disipador de terceros con mejor desempeño.

 

 

Cuando hablamos de gama alta las cosas cambian por completo, debido a que las temperaturas se disparan al momento de sacar el máximo rendimiento de estos procesadores, es aquí cuando el disipador de stock no tiene ningún sentido, por lo que es recomendable usar otro fabricado por terceros, con la finalidad de expandir la vida útil de nuestro CPU y que no sufra de posibles efectos secundarios como el Thermal throttling.

 

 

 

 

Disipador de Stock AMD

 

 

Los disipadores de stock de AMD tuvieron un cambio significativo al momento de lanzar su producto estrella llamado Ryzen, cambiando la presentación tanto del fan cooler como la masa disipadora, inclusive en las gamas altas se puede ver una luz en forma de aro, la cual se ve muy bien, pero aquí pasa lo mismo con respecto a su competencia, es decir, dependiendo del tipo de uso y procesador que tengamos vale la pena usar el disipador de Stock.

 

 

En la gama baja de AMD encontraremos el procesador Athlon el cual sería el más básico, este no emite temperaturas altas y trabaja con un TDP muy bajo, por lo que el consumo de energía es mínimo, esto nos da a entender que el disipador stock nos servirá perfectamente, ya que mantendrá en todo momento al margen las temperaturas.

 

 

Pero cuando hablamos de los procesadores Ryzen es otro tema, aquí podemos hallar dos tipos de procesadores, los que tienen gráficos integrados y los que no tienen esta función, para aquellos que tienen gráficos integrados funcionará de forma regular el disipador de stock, sin embargo, para exprimir su máximo rendimiento lo mejor sería adquirir uno de terceros que ofrezca una mejor extracción de calor.

 

 

En la gama media como los Ryzen 5 3600X estamos al borde del funcionamiento para el disipador Stock, ya que se manejan más núcleos y más frecuencias, ocasionando que las temperaturas suban gradualmente dependiendo de las tareas que estemos realizando. A pesar de que el disipador de stock aún tendrá un buen funcionamiento lo recomendable es cambiarlo por otro que mantenga bajas las temperaturas.

 

 

Ya al tocar la gama alta es indispensable tener un excelente disipador de calor, por ejemplo, Ryzen 9 3950X, ya que por lo general estos procesadores están destinados a trabajos que requieren el máximo rendimiento de nuestro CPU, generando que las temperaturas se eleven a cifras alarmantes, a pesar de que el disipador de stock se ve bonito por su aro de luz en esta gama, su función queda totalmente obsoleta.

 

 

 

 

Conclusiones

El disipador de stock cumple con la función esencial de extraer el calor de nuestro CPU, pero debemos tomar en cuenta el tipo de procesador que tenemos y las funciones que ejercerá, es aquí cuando debemos tomar la decisión de cambiarlo por uno tipo torre o refrigeración líquida, ya que estos nos ayudarán en el desempeño de nuestro procesador como también alargar su vida útil.

 

 

¿Crees que vale la pena tener un disipador de stock? Dime tu opinión en la sección de comentarios