Mi pasión y adicción por los videojuegos de Rally

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Existe una enorme cantidad de juegos de carreras, entre ellos podemos ubicar de motos, automóviles, camiones, motos acuáticas, bicicletas y muchos más. Cada uno de estos juegos tienen su público que se encarga de mantener viva la comunidad, en mi caso siento una gran devoción y adicción a un género específico dentro de estos juegos, se trata de los videojuegos de Rally.

Este sentimiento por este tipo de juego no nació de la noche a la mañana, todo comenzó hace mucho tiempo con una computadora, para ser exactos una 386, en ella jugué muchos videojuegos, entre ellos está Prince of Persia el cual nunca olvidaré, pero hubo un juego de carreras que siempre me llamó la atención, este fue Test Drive.

Con el pasar de los años experimenté más juegos de carreras, Top Gear para la SNES fue uno de ellos, la sensación de velocidad que me hacía sentir era algo inexplicable, pero al llegar a mis manos su segunda parte llamada Top Gear 2 fue simplemente alucinante, gráficos mejorados, la posibilidad de mejorar el coche en todos los sentidos, sin duda alguna uno de mis juegos favoritos.

Es en ese momento cuando me di cuenta que los juegos de carreras, específicamente los de coches serían uno de mis favoritos, cada título que llegaba a mis manos lo probaba una y otra vez, Need for Speed 2 fue uno de ellos, me encantaba ver los videos de los vehículos y manejarlos en cada una de sus pistas.

Luego ese mismo año (1997) experimente un videojuego de un género de carreras completamente nuevo para mí, se trataba de Top Gear Rally, en ese momento empecé a investigar de qué se trataba este tipo de carreras, cuando descubrí ese mundo quedé sorprendido, ya no era un simple circuito donde los coches daban vueltas, era correr a la máxima velocidad posible por un terreno desconocido, lleno de tierra, asfalto, curvas peligrosas, montañas, nieve y más.

Pero Top Gear Rally no ofrecía exactamente lo que investigué, a pesar de que fue un juego que me gustó todavía se basaba en circuitos, pero en el año 1998 descubrí el videojuego que cambiaría por completo la balanza de los juegos de carreras a nivel personal, Colin McRae Rally en la grandiosa PlayStation. Fue amor a primera vista, solo experimente los primeros 5 minutos y deseaba pasar absolutamente todas sus pistas.

Lo que sentía al jugar este videojuego era algo diferente, los paisajes, la velocidad de los coches, el sonido que emiten, la posibilidad de estrellarme y quedar totalmente inhabilitado para la carrera, escuchar con mucha atención las indicaciones de mi guía, era algo que nunca había podido vivir en otro videojuego, además la sensación de estar totalmente solo en un lugar remoto era algo que me encantaba.

Desde ese momento los videojuegos de Rally se convirtieron para mí en una completa adicción, empecé a probarlos todos, algunos me decepcionaron, otros cumplieron mis expectativas, teniendo en cuenta que mi maestro en este tipo de juegos fue Colin McRae Rally siempre lo tomaba como ejemplo de comparación para cualquier videojuego de este género.

Colin McRae Rally Dirt y su secuela Dirt 2 las considero obras maestras, sobre todo cuando experimente los gráficos del último mencionado (recuerdo que lo jugué con una AMD 5870 en DX10) poder observar los paisajes tan reales y recorrer esos lugares a una gran velocidad y con un peligro latente hacia que la adrenalina aumentara en mi cuerpo, algo que hasta el día de hoy no he podido experimentar con otro tipo de juego.

A pesar de que he actualmente he jugado otros títulos como Forza el cual es un buen videojuego no tengo la misma sensación al jugar un juego de Rally, de tan solo pensar en recorrer un lugar remoto, lejos de la ciudad a una gran velocidad es algo que me fascina como video jugador. Actualmente me estoy preparando para jugar DiRT Rally 2.0, estoy seguro de que me consumirá por un largo tiempo.