Fatal Frame – La saga que brilló por su gran terror

Cada uno de los géneros de los videojuegos tiene una esencia clave que atrapa al jugador, esto produce una experiencia única la cual dependerá del juego, sin embargo, entre todos estos géneros, existe uno que puede llevar el nivel del miedo y suspenso a unos niveles inimaginables, específicamente los videojuegos de terror, pero entre tantos títulos existe una saga que es muy especial por distintos aspectos terroríficos, Project Zero o también conocido como Fatal Frame.

 

 

Cuando entró en escena la era del 3D a mediados de los años 90, muchos videojuegos del género terror se encontraban en su mejor momento, uno de ellos fue Resident Evil, el cual daría las bases de inspiración para futuros desarrollos de videojuegos de otras compañías. Cada una buscaba la forma de resaltar con un estilo único, pero siempre se comparaba de cierta forma con Resident Evil, sin embargo, en la sexta generación de consolas una compañía sorprendería a todos con un juego de terror el cual tenía una ambientación y jugabilidad únicos.

 

 

Tecmo fue la desarrolladora responsable de llevar a cabo uno de los videojuegos más terroríficos llamado Fatal Frame, debido a lo distinto que fue para la época. La mayoría de los títulos de terror en aquellos tiempos tenían algo en común, el jugador tenía a disposición un arsenal de armas y ataques especiales capaces de eliminar a cualquier ser dentro del juego, sin embargo, en Fatal Frame la única “arma” que podíamos usar era una cámara fotográfica.

 

 

Pero esta idea de usar este instrumento fotográfico no fue casualidad, el origen de esto fue por experiencias en la vida real de su creador Makoto Shibata, quien comentó a través de una entrevista que desde su adolescencia estaba acostumbrado a escuchar voces, pero siempre le daba miedo ver directamente de donde provenían. Un día se le ocurrió usar una cámara para tomar distintas fotografías a los lugares donde sospechaba que venían estas voces, con la finalidad de ver si había algo extraño sin necesidad de voltear la mirada.

 

 

Además de lo sucedido con Makoto Shibata, para el desarrollo de Fatal Frame también se tomaron otras experiencias paranormales de las personas que estaban participando en su creación, de esta forma se le daría una especie de “realismo” al miedo y suspenso dentro del videojuego, pero una de las cosas más escalofriantes que les sucedían a estas personas era que, dentro de su propia oficina de desarrollo, pasaban cosas espeluznantes, como sillas y otros objetos moviéndose por sí solos.

 

 

A causa de esto muchos de los desarrolladores siempre llevaban consigo un amuleto que espantaba a los espíritus, recordemos que dicho desarrollo se llevó a cabo en Japón, país que tiene una diversidad de creencias en este tema. Lo interesante de todo esto es que cada uno de estos eventos paranormales y experiencias personales del creador Makoto Shibata terminaron creando un videojuego único que asustó de manera épica a multitudes de jugadores.

 

 

Al momento de su lanzamiento (2001), Japón quedó totalmente impactado con este videojuego, sin embargo, en occidente fue un poco diferente, muchas personas no pudieron terminarlo debido a lo escalofriante que era el videojuego, a pesar de esto, llamó la atención de los jugadores. La recepción de Fatal Frame al igual que sus ventas fueron buenas, esto le daría todas las herramientas necesarias para lanzar una secuela, la cual fue conocida como Fatal Frame II: Crimson Butterfly.

 

 

Esta segunda secuela fue el videojuego más éxito de la franquicia, a pesar de no tener el terror extremo del primer videojuego, tenía una historia muy profunda e interesante, esto se hizo con la finalidad de que el público occidental pudiera disfrutar de una buena experiencia de juego. Gracias a esto, los desarrolladores rápidamente empezaron con una tercera entrega que sirvió de enlace para los dos anteriores videojuegos, Fatal Frame 3: The Tormented.

 

 

Fatal Frame 3 no tendría el mismo éxito de sus dos precuelas en occidente, perjudicando de cierta forma a su compañía desarrolladora, el único país donde sus ventas fueron realmente buenas fue Japón. Dicho suceso traería como consecuencia que su próximo título solo fuese exclusivo en ese país, además, Nintendo Compraría la mitad de los derechos de Fatal Frame, con la finalidad de que los nuevos títulos salieran de forma exclusiva para sus consolas, fue así como en el 2008 se lanzó Project Zero 4: Mask of the Lunar Eclipse para la Nintendo Wii solo en Japón.

 

 

Finalmente, en el 2014 sería el peor año de la franquicia Fatal Frame, debido a su lanzamiento en una de las videoconsolas de Nintendo que peores ventas tuvo, la WiiU. Project Zero 5: Maiden of Black Water a pesar de ser un excelente juego tuvo pésimas ventas debido al fracaso comercial de la WiiU, esto tendría como consecuencia que no se lanzarán más títulos de esta franquicia, a pesar de que Makoto Shibata tiene intenciones de revivirla, la última palabra la tiene Nintendo, debido a que es la poseedora actual de la mayoría de sus derechos.

 

 

Fatal Frame sin duda alguna representó un momento único en la industria de los videojuegos, pero se enfrentaría a diferentes dificultades con el tiempo, entre ellas podemos destacar el declive de los juegos de terror, ya que hubo un momento en que la acción era lo que más vendía en la industria, otra dificultad fue caer en manos de Nintendo, debido a que una de sus consolas terminaría de sepultar la franquicia.

 

 

A pesar de todo lo sucedido considero que este momento sería perfecto para revivir a Fatal Frame, ya que nuevamente los videojuegos de terror están teniendo un renacimiento, por lo que dicho título sería un completo placer volverlo a jugar con un ambiente totalmente fresco en la actual generación de videoconsolas.

 

 

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