El gran defecto de la Nintendo 64

En la quinta generación de consolas existieron sistemas o plataformas realmente increíbles, donde unas tuvieron un éxito inesperado y otras fueron un rotundo fracaso, entre ellas hubo una que, a pesar de no superar en ventas a su antecesora, se convirtió en un ícono por diversos videojuegos que se desarrollaron para ella, se trata de la Nintendo 64, una consola que enseñó a la industria todo el potencial de los gráficos 3D.

 

A diferencias de otras plataformas, Nintendo optó por usar cartuchos para la reproducción de sus juegos, una decisión un poco desfasada a su época, ya que el CD-ROM era la revolución en aquellos tiempos, sin embargo, el uso de este método de almacenamiento permitía tiempos de carga inexistentes, algo que hacía disfrutar de una gran experiencia en la jugabilidad.

 

 

La Nintendo 64 también fue la pionera en diferentes aspectos, por ejemplo, en usar la vibración en su mando para transmitir diferentes efectos del videojuego, algo que lograron con la Rumble Pack, siendo el primer videojuego en usarlo el fabuloso Star Fox 64, un título del género shooter que muchos conocen, en el cual se manejan naves y ciertos vehículos especiales.

 

 

El joystick fue otra de las cosas que revolucionó el mundo de la jugabilidad, en aquel momento las consolas solo usaban el famoso D-pad, pero la Nintendo 64 optó por un modelo de mando el cual tenía ambos medios de control de movimiento para los diferentes videojuegos, además de ser considerado el más ergonómico de dicha generación.

 

 

Pero, a pesar de todos estos buenos atributos, esta consola tiene un defecto que perjudicó en varios aspectos a los jugadores, se trata precisamente de su joystick. Cuando el mando estaba totalmente nuevo esta palanca se sentía perfecta, con una gran reacción y precisión al movimiento, sin embargo, cuando se jugaba de forma constante, perdía todo lo bueno, quedando un joystick totalmente inservible.

 

 

Esto sucedía a causa de los componentes internos, los cuales estaban hechos de plástico, estos a medida que ejercían más fricción se desgastaban de forma gradual, ocasionando que la firmeza y precisión del joystick empeoraran. Uno de los videojuegos que causaba este desgaste de manera acelerada era Mario Party y sus sucesores, debido a que sus minijuegos te exigían realizar movimientos rápidos y bruscos.

 

 

Por Mario Party muchos jugadores tuvieron lesiones en sus manos, a causa de manipular el Joystick de forma distinta para poder hacer los movimientos de forma más rápida, además de no tener algún tipo de goma protectora, algo que en la actualidad es un estándar en todos los controles. Este detalle representó grandes pérdidas para la compañía, debido a las diferentes demandas colectivas que presentaron en los tribunales en aquellos años.

 

 

Para poder solucionar este problema tuvieron que vender un guante conjuntamente con cada videojuego de Mario Party, alegando que era necesario su uso para evitar daños en las palmas de la mano de los jugadores, todo por el simple hecho de no cambiar el modelo del joystick de sus controles.

 

 

A los años, empresas ajenas a Nintendo realizaron una adaptación del Joystick de la GameCube a la Nintendo 64, siendo este uno de mejor calidad, con una mejor durabilidad y precisión, además de tener una enorme durabilidad, si tan solo este joystick hubiese salido en aquellos años el mando de la N64 sería el mejor de dicha generación.

 

 

Por este motivo el Joystick de la Nintendo 64 es el defecto más grande que tuvo esta consola, causándole diversos problemas tanto a los jugadores como a la misma empresa.