Mi pequeña historia con JoJo’s Bizarre Adventure

Desde que era pequeño los videojuegos del género de pelea siempre me llamaron la atención, el nivel competitivo que puede tener cualquiera de esos juegos es algo alucinante, aunque este gusto nació fue en la época de 16 bits, debido a que en las consolas de 8 bits no hubo un título que me hiciera jugar centenares de horas frente a la pantalla.

 

 

Cuando tuve la Super Nintendo, el primer título de peleas que pude tener en mis manos fue Street Fighter II: The World Warrior, este me sirvió como introducción al mundo competitivo, ya que varias personas donde vivía jugaban a ese videojuego, por lo que entrené centenares de horas para poder llegar al nivel de todos.

 

 

Otros juegos también pasaron por mi pequeña SNES, entre ellos Fatal Fury, Mortal Kombat 1 y 2 y muchos más, pero donde siempre pude ver los mejores videojuegos de este estilo fue en las máquinas arcade, donde conocí títulos legendarios los cuales nunca olvidaré, un gran ejemplo de ellos es el grandioso Killer Instinct.

 

 

Pero entre todos esos juegos hubo uno que, la primera vez que lo vi, quedé totalmente sorprendido, el modo de juego, sus gráficos, las animaciones, todo me parecía fantástico, se trataba de JoJo’s Bizarre Adventure: Heritage for the Future. Lo primero que me causó mucha gracia es que, dentro de sus personajes, había un perro cómico, muy pequeño y con unos ataques demasiado raros, fue el primer personaje que aprendí a jugar en esa máquina, Iggy.

 

 

Progresivamente fui aprendiendo a jugar con otros, pero mis preferidos eran Jotaro, Shadow DIO, y Polnareff (fueron los que más empatía me causaron), pero algo pasó en aquel momento que me llenó de tristeza y desilusión, el salón arcade donde estaba esta máquina lo cerraron y no conocía otro donde jugar a JoJo’s Bizarre Adventure.

 

 

Años después llegó el internet ADSL en mi hogar, esto me permitió buscar información sobre JoJo’s Bizarre Adventure, aquí descubrí que se trataba de un manga muy famoso en Japón, además de tener un anime con una cantidad pequeña de capítulos, escarbé por muchas páginas hasta que encontré todos los capítulos, descubriendo uno de mis animes favoritos hasta el fin de mis días.

 

 

Pero más sorpresas llegaron cuando salió un port del arcade para la PlayStation 1, fue uno de los juegos que más deseaba jugar en aquellos tiempos, pero lamentablemente en ningún lugar de mi localidad lo vendía, ya que era un título con muy baja demanda. Esto me llevó a tener que buscar una imagen del juego compartida en internet y grabarla en un disco, para finalmente disfrutar de un juego que me encantó de las máquinas arcade desde la comodidad de mi hogar.

 

 

Al principio me costó adaptarme, ya que la velocidad del arcade era superior al del juego en la PlayStation, pero cuando finalmente me acostumbré pude ver todos los finales detalladamente de los personajes, además de jugar todos los extras que te ofrecía la versión de consola, en resumen, fue uno de los juegos que más jugué en la primera PlayStation.

 

 

Es increíble cómo podemos descubrir cosas realmente interesantes gracias a los videojuegos, por mi parte he conocido a bandas de rock, películas, mangas, animes y muchas cosas más, JoJo’s Bizarre Adventure es una prueba de ello, agradezco a ese pequeño salón arcade el cual me dio la oportunidad de jugar uno de mis juegos favoritos de pelea que he disfrutado inclusive en la actualidad.

 

 

¿Has jugado alguna vez JoJo’s Bizarre Adventure: Heritage for the Future? Dime tu experiencia de este videojuego en la sección de comentarios