Castlevania: Symphony of the Night – El videojuego que cambió todo

En la historia de los videojuegos han existido varios títulos que han dejado una huella imborrable en muchos aspectos, gracias a ellos muchos desarrolladores empezaron sus carreras tomando como referencia una gran variedad de detalles los cuales serían usados en sus futuros videojuegos, pero no hay que olvidar a los gamers, ellos también tienen una parte fundamental en la historia, varios se sentirían identificados con dichos juegos.

No todos los videojuegos pueden lograr este nivel de impacto, esto es algo que no se puede determinar de manera inmediata, en ocasiones deben pasar años para ver de qué manera afectó a los juegos. Hay un caso en particular que refleja de una manera impecable todo lo anterior mencionado, se trata de Castlevania: Symphony of the Night.

Castlevania es una de las franquicias que nació en el año 1986 y es considerada actualmente como una de los juegos del género plataformas más recordado (conjuntamente con otros videojuegos). Su dificultad y una ajustada jugabilidad lo convirtieron en un juego muy respetado por los jugadores de antaño.

Sin embargo, de una manera progresiva en sus futuras entregas fue implementando nuevas ideas las cuales darían un nuevo concepto, por ejemplo, Castlevania II: Simon’s Quest, el cual experimentó elementos RPG dentro de un juego de plataformas, o su secuela Castlevania III: Dracula’s Curse te daría la oportunidad de elegir qué camino seguir dentro de la aventura.

Luego, apareció en el año 1991 Super Castlevania IV, un videojuego que unió las ideas principales de sus anteriores entregas, convirtiéndose en uno de los clásicos más sobresalientes de la Super Nintendo. Un par de años más tarde se lanzaría de forma exclusiva para Japón Castlevania: Rondo of Blood, enfocándose en un gameplay más abierto con un pixel art muy detallado.

Gracias a este último título el director y productor Toru Hagihara desempeñaría un papel muy importante en el siguiente título de la saga, formando un antes y un después en la franquicia de Castlevania, dando origines a unos de los títulos que es considerado actualmente una obra de arte en todos sus aspectos, Symphony of the Night.

Este juego rompería por completo el modo de ver a Castlevania, se podían observar muchos detalles como el de agregar un mapa amplio donde puedes explorarlo gradualmente, cosa que no se podía hacer en sus entregas pasadas, además de tener elementos RPG los cuales abriría un abanico de posibilidades con respecto a su jugabilidad.

El pixel art empleado en este juego es simplemente alucinante, fue uno de los mejores en su época. Gracias a las facultades de la Sega Saturn y PlayStation 1 se podían observar en ciertos escenarios y monstruos modelados en 3D, pero su apariencia principal en todo momento es en dos dimensiones.

Symphony of the Night fue un videojuego arriesgado en su momento, recordemos que ya en 1997 el 3D estaba dominando por completo los videojuegos, inclusive Konami sabía que este juego no sería un éxito en ventas debido a que lo consideraron anticuado, pero lo que no supieron es que se convertiría en la base principal para el futuro de los videojuegos, dando como nacimiento un género que todos conocemos como Metroidvania.

Actualmente existen un gran número de videojuegos que siguen el ejemplo de Symphony of the Night, demostrando que el 2D nunca murió, cosa que muchos desarrolladores pensaron en su momento, pero hasta el día de hoy, son muchos los que siguen usando este videojuego como elemento base para sus creaciones.

Es impresionante como un videojuego se convirtió en una huella imborrable para el futuro de la industria gamer, a pesar de no ser exitoso en ventas, es considerado un juego de culto que cualquier jugador debería de jugar para poder tener una experiencia inolvidable de un título que es capaz de entregarte una de las mejores jugabilidades jamás creadas en los años 90.

¿Alguna vez jugaste Castlevania: Symphony of the Night? Dime tu experiencia en la sección de comentarios